El colchón puede considerarse una máquina antigravitatoria y la principal prestación que se le exige es, sin duda, la capacidad de respetar perfectamente las curvas anatómicas del cuerpo (en particular, la clásica forma de doble “S” de la columna vertebral: las curvas fisiológicas. Por eso, en este artículo explicaremos los principales beneficios del colchón de látex natural. Pero antes, veamos algunos conceptos sobre cómo está estructurada nuestra columna vertebral.
Conocer la propia columna vertebral para aprovechar los beneficios del colchón de látex
La columna vertebral puede dividirse en cuatro regiones que, de arriba abajo, podemos denominar: cervical, dorsal, lumbar y sacra. En el adulto es rectilínea en el plano frontal (si no fuera así, hablaríamos de escoliosis) y divide exactamente el cuerpo en dos partes simétricas, mientras que en el plano sagital presenta cuatro curvas:dos de convexidad anterior y dos de convexidad posterior. Las curvas anteriores se encuentran en las regiones cervical y lumbar y se denominan lordosis, cuya característica es la movilidad, mientras que las posteriores se encuentran en las regiones dorsal y sacra y se denominan cifosis, cuya característica es la rigidez. Precisamente la alternancia entre curvaturas más móviles (lordosis) y más rígidas (cifosis) nos permite mantener una estructura erguida y, al mismo tiempo, una gran flexibilidad y movilidad, distribuyendo correctamente las tensiones mecánicas.
Las curvas y la flexibilidad son elementos importantes para contrarrestar la fuerza de la gravedad y otras fuerzas externas.
Los huesos, músculos, articulaciones y extremidades inferiores están diseñados para soportar el peso, sostener y equilibrar el tronco. Por tanto, las curvas fisiológicas son beneficiosas para la columna vertebral, ya que le confieren una mayor capacidad para amortiguar las presiones y las tensiones. Es normal tener cierto grado de lordosis y cifosis; no es normal que aumenten (hiperlordosis e hipercifosis), pero tampoco es positivo que disminuyan. Las actividades laborales y deportivas, así como el sedentarismo, obligan a adoptar posturas que alteran las curvas fisiológicas. La zona lumbar de la columna vertebral es la que sostiene todo el peso de la parte superior del cuerpo, peso que se transmite a la pelvis al estar sentados y a las piernas al estar de pie, caminar y correr; por ello, esta es la región en la que los dolores aparecen con mayor frecuencia. Por esta razón, las vértebras lumbares están necesariamente más desarrolladas para poder sostener la mayor carga a la que está sometida la región lumbar.

Por qué elegir los beneficios de un colchón de látex
Durante la postura horizontal deben respetarse las curvas anatómicas y, para que esto ocurra correctamente, es necesario que el colchón pueda deformarse para acoger las curvas de forma proporcional a la presión ejercida por el cuerpo, de la manera más precisa posible. Esto es aún más importante porque las posiciones al dormir pueden variar con infinitos matices, desde decúbito supino hasta decúbito prono, pasando especialmente por la posición lateral fetal, la más habitual y particularmente crítica al evaluar la comodidad de un colchón. De hecho, es en la posición lateral cuando la deformación del colchón debe ser máxima para permitir que la zona de los hombros se hunda en el soporte lo suficiente como para garantizar el respeto de las curvas anatómicas de la columna que aparece en la figura.En relación con este objetivo, que atañe estrictamente a la anatomía, se puede demostrar que el uso de una espuma de látex natural (elastómero natural), con una respuesta precisa y máxima capacidad elástica (módulo elástico aproximado constante (K) al menos en el rango de los esfuerzos aplicados por el cuerpo, es decir, aproximadamente entre 1 y 10 gr/cm2), constituye la mejor respuesta posible a la prestación requerida. Se define como elastómero un material capaz de sufrir deformaciones importantes bajo la acción de esfuerzos relativamente pequeños y de recuperar rápidamente su forma y dimensiones originales en cuanto se elimina la fuerza. El látex natural es el material elastomérico por excelencia. En el laboratorio se pueden reconstruir curvas de histéresis esfuerzo/deformación con posterior liberación y retorno a la posición inicial, que ponen de manifiesto la asombrosa capacidad elástica del látex natural vulcanizado.
De estas pruebas se desprende claramente que, respecto a la propiedad requerida (deformación proporcional a la fuerza ejercida por cada área infinitesimal individual del cuerpo), el látex natural, dentro del campo de aplicación exigido a un colchón, presenta un comportamiento proporcional más similar a la ley de Hooke ideal; además, resulta ser el único material que no presenta inflexiones (cambios de concavidad de la curva) en el área de prestación; asimismo, es el material que presenta, con diferencia, la menor disipación energética entre la ida (carga) y la vuelta (descarga) y, puesto que la energía disipada, correspondiente al tamaño del área entre las dos curvas de ida y vuelta, se transforma esencialmente en calor, se puede comprender la importancia de esta prestación también desde el punto de vista del microclima del descanso.
Aprovechamos la ocasión para explicar la razón por la que Kipli centra su atención en el sistema de colchón y almohada: porque, a diferencia de los fabricantes tradicionales y sus respectivas tiendas, sabemos bien que un colchón de látex natural puro con el grosor y las densidades diseñados por Kipli es capaz de proporcionar de forma excelente toda la prestación requerida en términos de esfuerzo/deformación, pero también, como veremos, de microclima, higiene, seguridad ambiental, transpirabilidad e hipoalergenicidad, independientemente del tipo de soporte (somier, cama, base tapizada) que lo acoja, al que eventualmente solo puede encomendarse la función de mover la cabeza y los pies, si fuera necesario.
Esta observación nace del diseño “zero Budget” seguido por nuestros técnicos, que primero aislaron la prestación requerida y después evaluaron los materiales disponibles para proporcionar el máximo valor al usuario, evitando la duplicación de funciones entre el soporte y el colchón.
